Es seguro para la mayoría de las personas al principio del embarazo, incluso con enfermedades crónicas.
Sin embargo, es no recomendado si tiene:

Un conocido o sospechoso embarazo ectópico

Un DIU en su lugar (se debe retirar antes del aborto)

A largo plazo uso de esteroides (excepto inhaladores)

Insuficiencia suprarrenal crónica

Tiene un trastorno hemorrágico o está en tratamiento anticoagulantes

Porfiria

Alergia a la mifepristona o al misoprostol
Tampoco recomendamos este método sin imágenes ni análisis de laboratorio si has tenido:

Un embarazo ectópico previo

Esterilización o cirugía tubárica